Volver al hogar

Ser bloguero aficionado va ligado a ser un pájaro. Y yo como buen pájaro me he pasado una temporada revoloteando por otros mundos, quizá para tener unas cuantas historias que explicar a la vuelta, o simplemente porque un dia vino un mal viento y tuve que ahuecar el ala.
Pero ahora he vuelto. El nido está tal y como lo había dejado. Bueno, hay un poco más de polvo del que yo recordaba, la nevera contiena algunas nuevas formas de vida y hará que ventilar. Pero estoy de vuelta al hogar y eso reconforta.
Con una dosis de realidad bajando por el tubo digestivo me doy cuenta que no podré plasmar mis escritos con tanta frecuencia como antes. Bueno, no pasa nada. Nos reinventamos y sustituiremos cantidad por calidad (es lo que se suele decir). Esperemos no volver a más de lo mismo.
No me entretengo más, hay faena que hacer: cambiar cortinas, tipos de letras, tags etc… así que manos a la obra.
Bienvenidos a casa.