De lobbys y poceros
Leo en meneame que el archimagnate (ahora en horas bajas) Paco “el pocero” sólo ganó 18.000 leuros en 2006. Se pueden hacer muchos comentarios sobre si la cifra es baja o alta (para un mileurista seguro que es alta!), y si el tipo se lo merece o no, pero no es aquí donde quiero hurgar.
El Pocero, si bien esta estaba forrado de pasta, es un gañán ( no sabe escribir y en su vida ha leído un libro). Es el caso típico de un hombre que se dedica a hacer obras menores (de aguas menores y mayores), y un buen día, entre dos copazos de orujo, se le ocurre que podría construir un edificio de viviendas, que ha oído algo sobre una cosa que se llama especulación y que se ve que da dinero a espuertas.
Ahí está, el amigo ha oído dos palabras que entiende: dinero y espuertas.
Pero volvamos a lo de ganán, que siempre es una palabra más humana y entrañable que magnate. Lo que me vengo a referir es que no todo el mundo está preparado para estar forrado de pasta (yo el primero), y el amigo Paco ha pagado las consecuencias. ¿Como va a sobrevivir un simple pececillo en un mar de estudios de mercado, cotizaciones y sobornos si para empezar no sabe escribir? Los tiburones ya se estan relamiendo.
Cuando uno se hace grande, se da cuenta de que en Espiña el dinero siempre corre de manos de los mismos, formando un lobby secreto, cabalístico e inaccesible. Pues cuantos menos sean, menos a repartir, esa es su filosofía.
El amigo Paco con su buena voluntad construyó, construyó y construyó. Montó un circo mediático de cojones, con jamon del bueno para unos pocos y del país para los demás. Y entonces el lobby sopló, sopló y sopló, y su negocio se fue a tomar por culo a tomar viento.
Ahora, con la opinión pública en contra y sin vender un puñetero piso, se encuentra con que el lobby ha presionado (nunca mejor dicho) para que no le concedan licencia de obras ni para plantar un tiesto. Quizá la respuesta a esto fuera que el amigo PAco se convirtiera en una especie de Robin Hood (un noble caído en desgracia por la confabulación de los poderes del estado), con su urbanización de Seseña como bosque de Sherwood y asaltando el ave con los alegres hombres del bosque.
Pero a mi ver el caso de Paco se repite diariemente. Y lo más triste es que le ocurre a gente más preparada que nuestro magnate pocero, diseñadores que abren su estudio y los han de cerrar a los dos meses porque estan ahogados de impuestos, personas que abren tiendas con toda la ilusión del mundo sólo para ver que el ayuntamiento ha autorizado la obertura de un megacentro comercial justo en la esquina. No puede ser que nos ahoguen de esta manera. El caso de Seseña està en todos los periòdicos, en boca de todos y televisado las 24h, pero mientras, las ilusiones del pueblo llano se crispan y rompen y nadie dice nunca nada, que parece que mirar para otro lado es deporte olímpico en este país.
Amigo Paco, welcome to Espiña, tierra de oportunidades.